Escudo de la Real Armería.
José María Florit Arizcun (1866-1924) fue conservador de la Real Armería, continuando la labor de Juan Crooke, viudo conde de Valencia de Don Juan. Vinculado al Instituto Valencia de Don Juan, destacó también como pintor y dibujante. De su paso por el IVDJ se conservan las caricaturas de los tertulianos que se reunían cada domingo en Fortuni 43, incluido Guillermo de Osma.
Alfonso XIII encargó a Florit la restauración de las habitaciones de Felipe II en el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. En el transcurso de estos trabajos salieron a la luz unos zócalos de Talavera de la Reina que habían permanecido ocultos tras otros elaborados en madera decorativa.
En este artículo repasaremos la prensa de la época para ver el papel relevante que desempeñó José María Florit en la restauración y puesta en valor de los zócalos talaveranos en el Monasterio de El Escorial, una intervención que requirió la colaboración de Juan Ruiz de Luna.
LA CERÁMICA TALAVERANA EN EL MONASTERIO DE EL ESCORIAL.
Hay cerámica de Talavera de la Reina en el Monasterio de El Escorial desde su inauguración, en la segunda mitad del siglo XVI.
La loza.
Ya las primeras vajillas encargadas por Felipe II para los frailes procedían de Talavera, y esta relación se mantuvo durante cerca de tres siglos, hasta la Desamortización de Mendizábal en el segundo tercio del siglo XIX.
La loza de los monjes aparece decorada con el león rampante de la Orden de los Jerónimos y la parrilla de San Lorenzo.
Platos talaveranos del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.
Se trata de platos, fuentes, salseras o jarras, entre otros modelos de uso cotidiano. Junto a estas piezas funcionales, también hubo elementos de carácter decorativo, como jarrones y floreros, así como benditeras, tanto para los espacios monásticos como para los aposentos reales.
La loza talaverana se encargaba igualmente para la Botica Escurialense, repleta de albarelos y orzas rotulados con el nombre del medicamento.
Piezas talaveranas de la botica del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.
Tanto la vajilla de los priores como el botamen de la farmacia fueron mal vendidos durante la Desamortización de Mendizábal. Desde entonces, algunas piezas se conservaron en diversos museos y en la farmacia de Ruiz Capilla, en El Escorial.
La azulejería.
Talavera no solo suministró loza para el uso diario y decorativo, sino también azulejos destinados a ornamentar las distintas estancias del monasterio, tanto las dependencias de los monjes como los aposentos reales.
Azulejos de Talavera, de repetición con florones.
Publicación de Patrimonio Nacional en X.
JOSÉ MARÍA FLORIT ARIZCUN.
Este conservador de la Real Armería se dio a conocer en 1900 gracias a su artículo Lo que dicen las armaduras, en el que revelaba, a partir del tamaño de la armadura, que Felipe II medía aproximadamente 1,6 metros. De hecho, observó que los propietarios de las armaduras de los siglos XV y XVI eran, en general, de menor estatura que las personas del siglo XX. Resultó curioso que en esos días se organizó en Londres un torneo en honor de la reina Victoria; usando las armaduras del museo, los mozos de la Guardia Real tuvieron que desistir porque no entraban en aquellas armaduras. Florit sentenció "no degeneramos". Su artículo gustó mucho por los datos que aportaba, como que las armaduras se hacían a medida, incluso se sacaba un molde de cera de su propietario.
José María Florit Arizcun (1866-1924).
La Esfera, 6 de septiembre de 1924.
En estos primeros meses del siglo XX la prensa le reconocía como pintor y arqueólogo.
En octubre de 1901, el director de la Real Armería (Juan Crooke) y el propio Florit decoraron un salón del Monasterio de El Escorial, concretamente en la celda prioral baja, mostrando al público los terciopelos bordados encargados por Felipe II. Fue el primer contacto de Florit con El Escorial.
La Ilustración Española y Americana, 15 de diciembre de 1901.
LA REPRISTINACIÓN DE LOS APOSENTOS DE FELIPE II EN EL ESCORIAL.
El éxito de trabajos anteriores, avalado por las numerosas visitas, llevó a que Alfonso XIII designara en 1905 a José María Florit para restaurar los aposentos de Felipe II y su familia en el Monasterio de El Escorial a su estado original. Además, el rey le pidió que acompañara al presidente de Francia, Émile Loubet, durante su visita a El Escorial.
La Publicidad, 19 de octubre de 1905.
Desde 1904, Florit es el director de la Real Armería, tras el fallecimiento del conde de Valencia de Don Juan (Juan Crooke). Hubo que esperar hasta 1920 para que Florit publicara un artículo explicando la restauración realizada.
En el Boletín de la Sociedad Española de Excursionistas, tituló su texto Los aposentos de Felipe II en San Lorenzo del Escorial. Comenzaba señalando que, desde hacía algunos años, varias personas estaban interesadas en reconstruir los aposentos del monarca, ya que Felipe II dejó escrito en 1597 que estos debían conservarse para sus sucesores tal como estaban, cosa que no se cumplió, sufriendo muchas modificaciones debido al cambio de gusto de los siguientes reyes.
La decoración original contaba con azulejos talaveranos. Durante reformas posteriores, algunos zócalos de Talavera fueron retirados, mientras que otros quedaron ocultos bajo nuevos zócalos de madera decorada. Esta situación afectó a todas las habitaciones del palacio, excepto al despacho de Felipe II. Las paredes se cubrieron de tapices del siglo XVIII, elaborados en la Real Fábrica de Madrid.
Recorte del artículo de Florit.
A principios del siglo XX, el conde de Valencia de Don Juan y Felipe Benicio reunieron información para devolver los aposentos a su estado original, gran parte de la cual se encontraba en el Instituto Valencia de Don Juan. Tras el fallecimiento de ambos, Florit asumió el relevo, centrando la investigación en localizar el mobiliario y los objetos decorativos de las estancias. Su objetivo incluía recuperar piezas de la vajilla y del botamen de la farmacia. Muchos de los cuadros que adornaban esas paredes en el siglo XVI se encontraban en 1911 en el Museo del Prado, situación que Florit calificó como "fiebre centralizadora".
La obra de Florit se realizó entre 1911 y 1914. Aunque no logró que los cuadros del Prado regresaran a El Escorial, sí localizó otros cuadros originales de las estancias reales que se encontraban en diferentes dependencias del Monasterio.
Pasillo de los aposentos de la Infantas.
Monasterio de El Escorial (Palacio Real).
Zócalos de Talavera de la Reina.
LA COLABORACIÓN DE JUAN RUIZ DE LUNA.
José María Florit narró cómo descubrió los azulejos talaveranos, ocultos bajo el zócalo de madera que se puso en siglos posteriores.
Recorte del artículo de Florit.
Faltaban algunos azulejos, o resultaron dañados al retirar las maderas decorativas que los cubrían. Gracias al revival que había surgido en Talavera de la Reina en 1908, Florit contaba con el auxilio del nuevo alfar de N.S. del Prado, precisamente especializado en recuperar obras cerámicas talaveranas de siglos anteriores, para encargarle nuevos azulejos.
Zócalo de azulejos de Talavera de la Reina, siglo XVI.
Monasterio de El Escorial.
Al tratarse de azulejos de repetición, Florit envió a Ruiz de Luna tres muestras para reproducir 1250 azulejos fiel reflejo de los originales. En la documentación de referencia, Pérez de Tudela indica: "Ya la galería tenía azulejos de Talavera realizados en el siglo XVIII y Florit recurre en 1914 a la fábrica de Ruiz de Luna para conseguir los azulejos de Talavera que necesita y para los que proporciona tres muestras". En las notas de este documento, cita "AGP, Histórica, caja 313, expediente 9, 16 de septiembre de 1914. Serían un total de 1250 azulejos de Talavera".
Cámara de la Infantas.
Monasterio de El Escorial (Palacio Real).
Zócalos de Talavera de la Reina.
Recorte del artículo de Florit.
Antesala de las Audiencias.
Antesala de Audiencias.
Monasterio de El Escorial (Palacio Real).
Zócalos de Talavera de la Reina.
REPRESENTACIONES EN EL TEATRO REAL.
En 1920 se realizaron representaciones en el Teatro Real sobre la vida de la familia de Felipe II y la procesión del Corpus en Madrid en 1570.
Florit encarnó a Felipe II y fue fotografiado por la revista La Vida Aristocrática.
A su finalización, el público ovacionó a la familia real, presente en su palco.
Vida Aristocrática, 20 de julio de 1920.
OTROS MÉRITOS DE FLORIT. LA PINTURA.
En 1916 José María Florit se ofreció al alcalde de Valencia para crear un museo de armas valencianas catalogadas entre los siglos XVI y XVIII. En 1918 Florit figura entre los vocales del Patronato del Museo del Prado, junto a Félix Boix y Benigno Vega Inclán, entre otros. También formó parte de la Sociedad Española de Amigos del Arte, participando en exposiciones de hierros artísticos.
Amigo de Joaquín Sorolla, el museo del pintor cuenta con varias cartas enviadas por Florit a Sorolla, sobre varios asuntos relacionados con la Hispanic Society, donde fácilmente se observa que había un afecto mutuo.
Respecto a su faceta como pintor, podemos conocer parte de su obra gracias a que alguno de sus óleos figuran en los catálogos de las principales casas de subastas de arte.
Óleo de José María Florit.
Óleo de José María Florit.
La Esfera, 6 de septiembre de 1924.
Recorte de la nota con motivo del fallecimiento de José María Florit.
Mis fuentes:
- Prensa histórica.
- Conferencia de Ángel Sánchez-Cabezudo "La cerámica de Talavera y el Real Monasterio del Escorial" el 20 de mayo de 2025 para la Asociación de Amigos del Museo de Albacete.
- Patrimonio Nacional.
- Pérez de Tudela, Almudena. Las intervenciones historicistas de José María Florit en los Capítulos y Palacio de los Austrias del Real Monasterio de El Escorial. 2015.
- López Gajate, Juan. La botica de San Lorenzo el Real de El Escorial.
© Septimio Andrés Domínguez.
24 de enero de 2026.
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